Ambos le temían a las alturas, pero un día decidieron hacer fila en la rueda de la fortuna, tomarse de la mano y vencer ese miedo juntos.

Entre los nervios de la decisión y el andar de enamorados se formaron en la fila (incorrecta) sí, en la de las canastitas que se mueven (y no muy bonito) se subieron; los desconocidos de enfrente les tomaron una foto, y empezó la aventura, los dos muriendo de miedo, frente al miedo iniciaron con las risas nerviosas para terminar riendo a carcajadas por sus caras y por haber superado algo tan sencillo juntos. Y así al salir se sentaron en un banquita platicaron de la vida mientras notaban que durante todo este tiempo nunca se habían soltado de las manos, y así de sencillo fue que comprendieron que su vida había cambiado para siempre, que se habían encontrado entre tantas personas para tomarse la mano, hacer equipo, construir y abrirse camino juntos.

Y así es el amor, es valiente y requiere de una decisión constante pues siempre habrá miedos que vencer, filas que hacer, errores que cometer, emociones que no entenderás, problemas, enojos, alegrías, etapas, subidas, bajadas… y mucho más, aquí lo importante es disfrutar con quien te ríes y a quien le tomas la mano y te la da de vuelta con la misma fuerza. -LF

Please follow and like us: